Los objetos que vuelven.
Dentro de todos los hogares existen objetos tan antiguos que con el
tiempo pueden volverse tan ambiguos que incluso pierden todo contexto, origen y
razón de ser ya que han traspasado barreras del tiempo y ahora moran una
delgada línea surrealista entre el olvido y el desinterés, ya habiendo pasado
tanto tiempo se terminan por convertir en poco menos que un objeto mas cotidiano
y tan mundano que deja de tener relevancia hasta que llega el momento de hacer
limpieza y es ahí donde pasan a formar parte de un nuevo orden. Dentro de todo
lo que se pueda clasificar y encajar en todo lo anterior mencionado, sin lugar
a dudas ningún otro artilugio puede causar sentimientos tan opuestos como las
muñecas, objetos tan de lo mas normal y que aun estando estáticos en una fiesta
del té despiertan emociones de ternura, motivación y felicidad pero como el
contraste mas aberrante todo cambia por las noches cuando sus ojos vidriosos
reflejan la escasa luz del entorno y atenúan mas lo oscuro de sus pupilas para
crear el efecto de una mirada tanto vacía como profunda fija eh incapaz de
parpadear pero que parece seguir cada uno de tus movimientos, y si esto puede
parecer ridículo, paranoico y hasta absurdo, recordemos que la atmosfera no
siempre tiene que ser la serenidad de una noche, basta con estar a solas
durante el día para sentir repelús o por lo menos incomodidad ante las miradas
inertes de aquellos vanos conceptos artísticos de diversos materiales, tamaños
y formas.
En algunos estudios se intenta demostrar que lo mismo pasa con pinturas
de ojos o incluso cámaras de seguridad aun cuando estas son simples dummys,
pero eso es tema para otro sitio ya que lo que nos trae a esta lectura seamos
creyentes o no es todo aquello que existe, pero a la vez no existe aquello en
lo que muchos creen y otros tanto dicen no creer, yo por mi parte como siempre
hago el llamado a mantener una mente abierta y tomar estas líneas en el genero
que mas le convenga a cada quien.
En el plantea azul, gran cantidad de objetos se les atribuye algún tipo
de energía o fuerza misteriosa que bien puede ser maligna o benévola según su
poseedor. Pero por otra parte también existen aquellos objetos en los que se
tiene que creer para darles poder y los objetos que de algún modo adquieren la energía
negativa de sus usuarios o sus creadores, ya sea por el uso que se les da o por
que fueron destinados desde su origen a llevar este fin.
La siguiente historia tiene su origen en lo inicios de una familia,
cuando se aproximaba el nacimiento de su primer hija, la abuela paterna les
obsequio una muñeca de trapo, pero no se confundan que simplemente lo hizo
porque otro de sus familiares la había hecho luego de recibir un taller de
manualidades y esta era precisamente la definición exacta de un primer intento
fallido, en pocas palabras era una muñeca horrible que fue obsequiada con la intensión
de incomodar a la nuera y poder recriminarle si se deshacía de ella, la nuera recibió
por cortesía aquel horrido presente y lo conservo por años a la vista de todos
pues obviamente entendió el mensaje y no cayó en provocaciones.
Cuando finalmente el matrimonio pudo comprar su casa propia y se mudaron,
se llevaron la muñeca con ellos y durante algún tiempo continuo su estancia
sobre una repisa para que cuando su suegra los visitara no hiciera el reproche de
que habían botado su regalo dado con tanto “amor”
Paso mas tiempo, la familia ahora contaba con cuatro miembros y la abuela
ya casi no los visitaba por cuestiones de salud propias de una persona de su
edad. Fue entonces que la muñeca paso a ocupar un oscuro rincón dentro de un
armario donde pasaría los próximos años acumulando polvo, era normal para los
niños abrir el armario y observar la muñeca ahí, ya había estado tanto tiempo
en ese sitio que ya era normal y nadie hacia preguntas al respecto. Una tarde
cuando la madre hacia limpieza en el armario del cuarto de los niños, se encontró
con la muñeca y vinieron a la mente recuerdos de su ya difunta suegra, entonces
dijo en voz alta que ya había pasado bastante tiempo y que esa muñeca ya estaba
bastante deteriorada por los años por lo que lo mejor seria deshacerse de ella,
la basura pasaba al día siguiente pero aun con algo de remordimiento decidido
dejarla pasar la noche sobre la repisa con las demás muñecas por ser su ultimo día
en la casa. Los días pasaron y cuando se volvió a tocar el tema de la basura, recordó
que nunca se deshizo de ella ya que la había olvidado sobre aquella repisa, sin
embargo, cuando fue a buscarla no la encontró sobre la repisa. Efectivamente…
La muñeca se encontraba de nuevo guardada en el armario donde había pasado
los últimos años, como si estuviera escondiéndose para evadir aquel destino.

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