Tras la huella de la bestia local
Finn
Tello
Tras la
huella de la bestia local
Archanik
Prints Lab 2024
Prologo.
Luego de 17
años viviendo en el municipio de Juárez Nuevo León he logrado adquirir las
facultades necesarias como para poder decir que conozco de su gente y su
cultura, pero sobre todo sus leyendas.
La
criptozoología es la muy controvertida rama de la ciencia que estudia los
criptidos, los cuales son criaturas que bien pueden pertenecer a algún reino
animal, pero al no contar con evidencias suficientes que prueben de su
existencia, esto hace que simplemente se descarten como un mito o simples
rumores de la gente.
Dentro de
este apartado es que encontramos a la bestia local. Una figura que suele
merodear las calles nocturnas del municipio de Cd, Juárez N.L. antes villa
Juárez.
Durante la
extensión de las siguientes paginas intentare demostrar toda la evidencia
posible que pudiera significar o representar la existencia plausible de dicha creatura.
Capítulo 1
Primer contacto.
Mi primera aproximación con la bestia, fue hace bastantes años, cuando
vivía en la colonia Villas de San Francisco, en ese entonces era diecisiete
años más joven de lo que lo soy ahora y esto en gran medida es importante
mencionarlo ya que demuestra la atemporalidad de la bestia.
Era un viernes cualquiera de cualquier año, el fin de semana no
trabajaba, así que para mí era día de salir. Sin saber bien como, recuerdo que
me encontraba bebiendo en la casa de un amigo, pero no nos encontrábamos en
Juárez sino en Guadalupe, la ciudad vecina. Un día antes la hermana de mi amigo
se había casado y por tal motivo teníamos cerveza gratis, cerveza algo
caliente, pero al fin gratis.
Encomendado a la gracia y la buena voluntad de mi anfitrión ese día bebi
como nunca había bebido antes y cuando finalmente me encontraba muy fuera de mi
pero lo suficientemente cuerdo como para preocuparme por mi integridad y mi
salud, fue que tuve que decir: No. Para posteriormente pasar a retirarme,
recuerdo las rectilíneas líneas que componen el cordón de las aceras y los
estáticos alumbrados en ese momento serpenteantes y basculantes por lo que
nuevamente a bien de salvaguardar de mi persona decidí no irme directo a mi
casa y en vez de eso mi dirigí a casa de mis padres ya que se encontraba a unas
cuadras del lugar donde me encontraba en mi estado inconveniente.
En casa de mis padres encontré refugio y me dediqué a esperar que los
efectos del alcohol por lo menos se disiparan un poco y me permitieran un andar
no sospechoso que pudiera atraer tanto gente malintencionada como agentes
representantes de la ley siempre acomedidos al ayudar a un pobre ser de estado
semejante.
Pasadas las horas ya me encontraba mejor y decidí irme pese a la
insistente invitación de mi madre a que me quedara a pasar la noche en su
morada, sin embargo, a pesar de la hora yo sabía que la ruta “La playa” pasaba
todavía en aquel entonces hasta altas horas de la noche.
Camine y aborde mi transporte, el cual para mi suerte contaba con
asientos vacíos, la gran mayoría de los pasajeros eran trabajadores y algún que
otro como yo a quien en la fiesta se le había hecho un poco tarde. La verdad no
era algo extraño por esos rumbos encontrarse tristes borrachines en el bus
todavía bebiendo en los asientos traseros.
Yo a lo mío, soportar las náuseas hasta llegar a mi destino para por fin
volver el estómago que hasta ese momento solo contenía cerveza ya más caliente
que antes, fue tal cual bajamos en la carretera a San Roque y me quede
intencionalmente atrás para que la gente se fuera y me dejaran terminar mi
asunto pacíficamente, una vez habiendo atendido mi malestar momentáneo comencé
a caminar y todavía había personas caminando unos metros por delante de mí, fue
en ese momento que desvié la mirada hacia la parte donde ahora es una tienda de
conveniencia pero en aquel entonces era un gran lote baldío y pude ver una
figura anormalmente corpulente saltar de los techos de las casas aledañas hacia
los árboles y arbustos de la zona.
No podía creérmelo y atónito volteaba a ver al resto de las personas,
pero al parecer ellos estaban más enfocados en sus asunto o simplemente en
llegar a sus domicilios para por fin descansar, al fin y al cabo, era fin de
semana y para muchos la aventura apenas comenzaba.
El resto del fin de semana no paso nada relevante, se lo conté a mi
padre y probablemente solo creyó que vi mal o como dijo mi madre; “son cosas
que le pasan a la gente por andar mal”
El lunes por la madrugada ya bien bañado, despierto y sobre todo lucido,
esperaba en las orillas mi transporte para ir a trabajar y fue cuando tuve el
siguiente avistamiento. Recuerdo que al alzar la vista para ver a lo lejos
justo donde la carretera hacia una curva y en el preciso momento en que el
transporte daba la vuelta e iluminaba en la distancia con sus faros pude ver
aquella silueta nuevamente, pero en esta ocasión tuve una perspectiva más
amplia que incluso me permitía dar medidas ya que cruzo junto al bus, un MB de
pasajeros.
Lo más indignante de todo aquello es que esta vez estaba en mis cinco
sentidos y aun así parecía que solo yo había visto a la bestia, pues el resto
de personas aún se encontraban somnolientas y las que no conversaban con otras
personas sin prestar atención a lo demás que acontecía.
Un punto
importante de aclarar es que en aquellos años la carretera a San Roque desde la
Av. Eloy Cavazos para arriba no era más que una brecha de terracería y en ese
camino no había más que un cementerio, casas abandonadas y nada de alumbrado
público, de igual forma el tráfico era casi inexistente y podías pasar un buen
tiempo sin ver vehículo alguno, en su mayoría los camiones de la playa que
mencione antes. Por lo tanto, había una oscuridad perfecta para esconder a la
bestia sin importar sus dimensiones.
La bestia en el folclore local.
Pasaron años y en mi mente quedaron los recuerdos de aquellos
avistamientos casi consecutivos en los que me tope en persona con la bestia.
Sobra decir que en todo este tiempo no hable ni escuche hablar a nadie sobre el
tema, hasta aquel día…
Es decir noche, en que como cualquier otro trabajador trataba de
incrementar mi productividad leyendo mientras tenía oportunidad, también es
destacable que si me interesaba mi trabajo y como tal también gran parte de mis
lecturas eran referentes con mi labor pero en mis tiempos de esparcimiento me
daba escapadas a las redes sociales y en esa ocasión fue cuando de la nada “la
bestia” apareció nuevamente en uno de los grupos de terror en los que me
encuentro, era un re post de una publicación de otro grupo y este era
simplemente una captura de pantalla de lo que era el post original por lo que
no había mucho como rastrear la fuente, sin embargo, en los comentarios me
encontré con que este relato sobre esta creatura cryptida era algo recurrente
en temas relacionados con el sector, es decir había reportes de numerosos
avistamientos de la bestia pero ninguno hecho de forma seria en el momento y
solo se limitaban a relatos en foros de las colonias aledañas las cuales en su
gran mayoría y por alguna extraña e inexplicable razón la mayoría de sus
avistamientos se encuentran fuertemente relacionados con el consumo de alcohol,
altas horas de la noche y situaciones tan impropias que toda persona en sus
cabales tendría que decir que solo se trata de alucinaciones de borrachines y
drogadictos mientras que los religiosos pueden encontrar al diablo como
responsable de tales avistamientos.
Sea cual sea la verdad de esto yo me propuse investigar ya que las
alucinaciones colectivas son tan alucinantes como creíbles.
Aun dentro de grandes colectivos el simple hecho de pensar que gran
cantidad de personas alucinen o fantaseen con lo mismo es algo que suena muy
creíble si te gusta el tema, pero hay que recordar que en este caso estamos
hablando de avistamientos aislados y separados atemporalmente sin mencionar que
en su mayoría sucedieron hace bastantes años en tiempos
en que la tradición oral era lo único con lo que se podía correr la voz de
lo que estaba ocurriendo y si finalmente llego al internet fue gracias a
personas que un día se decidieron a contar la historia que les ocurrió o que
algún familiar o amigo les conto y fe en ese momento que otras personas
comenzaron a aportar sus propias anécdotas y experiencias con la bestia local.
Se que a muchos les puede sonar a un descaro sin medida estar
escribiendo un libro sobre el teme y luego declarar un profundo ateísmo, pero
seamos objetivos, ya que no se trata de creer sino de demostrar si esto es
verdad, si es plausible, yo mismo fui testigo y aun así cuestiono mi propia
anécdota y es que una creatura tan grande también hace difícil el esconderse
como para que de ser real no haya sido encontrada hasta el momento.
Pero hasta aquí es muy pronto para hacer conclusiones, tenemos una
investigación por delante e infinitas posibilidades que nos motivan a seguir
adelante.
Experiencias anecdóticas.
Ahora pasemos con la experiencia anecdótica de terceros, dentro de las más
antiguas que se pueden encontrar esta aquel relato de un grupo de jóvenes que
ya enfiestados regresaban de madrugada a sus domicilios y al entrar por la
avenida principal primero fue uno el que de pronto guardo silencio, se quedó
inmóvil y atónito mientras los tonos de su piel eran sustituidos por una escala
de grises, el resto voltea a verlo y en eso sale de su boca un grito
advirtiendo la presencia de la bestia que luego todos fueron testigos a primera
instancia de como tal bestia saltaba con gran agilidad los techos de las
viviendas con pies tan ligeros que apenas hacia ruido muy a pesar de su gran
corpulencia. Mientras sorteaba los obstáculos habituales que suelen encontrarse
en las azoteas de toda vivienda de interés social, como pueden ser, muebles
viejos, castillos de construcciones a medias y por supuesto mascotas temerosas
que ni siquiera se atrevieron a emitir ladrido alguno al paso de la gran bestia
y cuando gran parte del grupo lo presencio no falto mucho para que el resto
también lo hiciera, todo lo anterior paso en segundos, esos segundo del terror
que se hace eternos como si el tiempo se detuviera y ya enfiestados y en grupo
encontraron el valor suficiente para seguirle hasta donde les fue posible
corriendo y gritando por las calles, mientras despertaba a vecinos con su
alboroto y los hacían salir o asomarse por las ventana algo temerosos de lo que
acontecía afuera, algunos pensando que era una riña entre pandillas pero otros
también fueron testigos del pasar de aquella bestia. Por su parte los jóvenes
siguieron a la creatura hasta que ya no pudieron seguirle el paso a tan ágil
masa de músculos, entre sus descripciones todos coincidieron en que era una
especie de gorila.
Otro de los relatos comienza casi de igual manera solo que esta ocasión
los jóvenes iban a bordo de una camioneta por lo que cuando observaron a la
bestia y decidieron seguirla llegaron a un punto donde le ganaron terreno
quedando por delante de ella se detuvieron y en silencio esperaron a que tal
masa se pudiera reflejar en los espejos, esos probablemente fueron unos segundo
que se extendieron hasta el infinito mientras la sensates y la cordura
regresaba a sus cuerpos invadiéndolo con el miedo, sin embargo la bestia tomo
otro rumbo por lo que ya no pudieron verla, volvieron a casa de uno pero ya
amedrentados decidieron quedarse en el auto y pasar la noche juntos, los días
siguiente se rieron un poco de lo ocurrido creyendo que quizá solo alucinaron,
por mucho tiempo no hablaron al respecto del tema, hasta que en una fiesta
conversando con otras personas alguien de pronto menciono haber visto una
creatura semejante cruzar a gran velocidad por un rio y fue entonces que
pudieron tomar como testimonio de que no estaban locos y que lo que vieron ese
día tenía algo de verdad pues ya no eran los único que tenían una anécdota que
hiciera mención de la bestia.
No tardo mucho para que en otras colonias aledaños comenzaran a
reportarse numerosos avistamientos de personas que afirmaban ver a una creatura
de aspecto similar a un gorila recorriendo las calles, lamentablemente nunca se
le tomo la seriedad a esto por lo que los hechos nunca fueron documentados
seriamente y solo existen relatos aislados que se compartieron en algunos
medios y redes sociales, como el relato de Jorge Oviedo quien era un habitante
de la colonia Valle sur. Jorge volvía a su casa del trabajo ya entrada la noche
pues antes había pasado a beber unas copas con sus compañeros de trabajo, ya de
regreso no muy lejos de su casa pudo observar una bestia de apariencia
semejante a la de un gorila cruzar por las azoteas dando saltos y corriendo a
gran velocidad. Jorge se quedó inmóvil observando como la bestia rápidamente
atravesó su campo visual con gran agilidad y destreza para sortear la
separación entre casa y casa, finalmente su relato fue compartido por amigos y
familiares quienes a veces creían y otras veces tomaban como una simple
alucinación su avistamiento.
Sea cual sea el caso los rumores lentamente comenzaron a crecer y las
personas comenzaron a nombrar a la bestia como “El monstruo de Juárez N.L”
Otro avistamiento es el de Sofia de 34 años de edad, quien era habitante
de la colonia “coyote” ella se encontraba haciendo labores de su hogar por la
noche ya que no podía dormir tranquila cuando su marido se encontraba
trabajando de noche, mientras lavaba los platos escucho ruidos y ladridos de
sus mascotas en el patio por lo que, aunque temerosa se vio obligada a salir y
revisar que todo estuviera en orden.
Fue entonces que su perro se escondió temeroso de algo y cuando ella alzo
la vista observo el pasar de la bestia quien como siempre pasaba sin apenas
voltear a ver a sus espectadores, sin hacer parada alguna, solo saltando y
sorteando obstáculos cual maratonista.
Lo importante de este relato es que se trata de la primer persona que
presencio a la bestia sin encontrarse bajo el influjo del alcohol, con lo cual
se le da una razonable credibilidad mayor a la de los homónimos avistamiento
enervantes, aunque claro existen otros factores como el sueño y el cansancio
que para efectos prácticos en ojos de los escépticos puede representar razón
suficiente para descartar el relato como una simple alucinación influenciada
por su condición al momento de que ocurrieran los hechos.
Como el anterior comenzó una gran incidencia de avistamientos por parte
de personas que aun en sus cinco sentidos presenciaron a la bestia. Tal es el
caso de Francisco quien era un vecino de la colonia Los reyes también
perteneciente al municipio de Juárez en el estado de Nuevo León.
Francisco se disponía a irse a su trabajo como cualquier otro día, siendo
alrededor de la cuatro treinta de la madrugada, pero al cerrar la puerta de su
domicilio y desviar la vista en dirección a la calle, antes de comenzar su
andar observo algo fuera de lo normal que hizo se helara su piel y un
escalofrió recorrió su espina dorsal, al ver como en la casa de enfrente a la
suya, la cual se encontraba en estado de abandono, sin puertas ni ventanas, era
donde por primera vez se observaba a la bestia a nivel de calle saliendo de
aquel domicilio abandonado para luego como de costumbre continuar su recorrido
saltando por los techos de las casas. Este otro relato aporta datos
interesantes, ya que por primera vez se rompe con el estigma de que la bestia
no interactuaba con edificio y que solo los utilizaba para deambular sin ser
molestada.
También el añadido de que no solo era capaz de saltar a distancia, sino
que también era capaz de saltar grandes alturas, pues en este avistamiento
luego de salir de la casa abandonada de un salto retomo su rumbo por los
techos. Dejando la intriga de cuál fue su actividad en aquella morada en
desuso, así es que comenzaron a surgir numerosas hipótesis de que la bestia se
alimentaba de gatos y perros callejero o incluso vagabundos, borrachos o
personas que en situación de calle hacían su refugio las viviendas sin
propietarios. Por tal motivo en el flor clore de la bestia ahora se le añadía
que podía ser carnívora y peligrosa si te le encontrabas de frente, sin
embargo, en ese momento nunca se reportaron avistamientos de ataques, mientras
los relatos comunes con los rasgos característicos de la primera aparición de
la bestia seguían presentes.
Otro relato al de Francisco es el de Alfonso González, quien era vecino
del anterior mencionado y en su propia versión de los hechos afirma que la
bestia vivió por varios días en dicha casa, ya que en una ocasión él pudo ser
testigo de cómo la bestia salió de tal domicilio y trepo hasta el campanarios
de una iglesia que se encontraba aledaña a la zona donde ocurrieron los hechos,
el hombre quien ya tenía conocimiento de la presencia de la bestia en aquel
lugar se había provisionado de una cámara fotográfica. Lamentablemente cuenta
que cuando se dispuso a enfocar a la bestia para tomar una fotografía que
respaldara su historia, la bestia, advirtiendo su presencia bajo rápidamente
para resguardarse en aquel domicilio.
Nuevamente este relato tiene gran importancia ya que denota que la bestia
no es un completo autómata que vaga por ahí sin rumbo, ya que esta ocasión
demostró ser consciente de la interacción de su entorno y demostró también su
interacción con el mismo ambiente. Es decir, la bestia es capaz de utilizar el
entorno para mimetizarse con él y así salva guardar si integridad, por otra
parte, también queda claro que aun en situación de estrés la bestia prefiere
huir en lugar de atacar.
Una anécdota más de la bestia es la de Hermenegildo lozano habitante de
la colonia San José, quien era popular entre sus conocidos por ser de las
personas que siempre tienen relatos de avistamientos con brujas, fantasmas y en
general cosas espeluznantes por lo que su relato no tendría mayor relevancia de
no ser por que el día en que se topó con la bestia había otros testigos además
de él.
Los hechos tienen lugar nuevamente por la madrugada alrededor de las dos
horas, en que los perros de la familia comienzan a ladrar de manera anormal
advirtiendo a la familia de la presencia de algo indeseable en su propiedad y
al continuar el insistente ladrido de los canes la familia se levantó y el
hombre en compañía de hijo mayor tuvieron que salir a la oscuridad del patio
trasero para investigar que era aquello que hacía ladrar a sus mascotas de una
manera histérica mientras dirigían su mirada hacia la azotea de las casas
aledañas, el hombre y su hijo se aproximaban cautelosos mientras el resto de la
familia contemplaba los hechos desde las ventana contigua al patio,
manteniéndose resguardados en el interior de su domicilio, sin embargo en ese
momento no fueron capaces de encontrar que estaba estresando tanto a sus
animales, por lo que volvieron para intentar seguir durmiendo el resto de la
noche antes de que llegara el momento de salir a trabajar. Pero luego de lo
ocurrido Hermenegildo cuenta que ya no pudieron pegar los ojos, pues, aunque no
lograron ver nada el terror detonado en las muecas de los perros ladrando fue
una imagen que continúo dando vueltas en su cabeza sin dejarle descansar.
Mas tarde cuando finalmente él y su hijo mayor quienes se dedicaban a la
albañilería salieron en dirección a la obra, todavía sin que terminara de
amanecer y la oscuridad gobernando las calles, en toda la cuadra no solo su
canes se encontraban ladrando si no los de varias casas contiguas. Fue entonces
que al llegar a la esquina vieron a un grupo de perros callejeros ladrando en
dirección a la azotea y cuando padre e hijo alzaron la vista, ellos pudieron
observar a una bestia semejante a un gorila dando vueltas por el techo,
temerosos de que un animal salvaje hubiera escapado decidieron regresar un par
de calles y tomar otro rumbo buscando encontrarse con otros de sus compañeros
de obra los cuales vivían por la zona.
Luego de unos minutos se encuentran con otro hombre al cual le contaron
lo ocurrido aun temerosos y con algo de vergüenza de que los juzgara locos. Sin
embargo, el hombre les menciono que ya se había mencionado que un monstruo de
descripción exacta aparecería para merodear las calles y techos del municipio
de Juárez.
Aracely quien también es habitante de Juárez cuenta que en una reunión
familiar donde la mayoría de su familia se encontraba en el patio delantero
bebiendo y conviviendo entre ellos, ella se sintió algo cansada por lo que se
dirigió al interior de la casa para recostarse en la sala y ver la televisión
un rato, fue en ese momento que en el reflejo del televisor observo una gran
figura oscura quien caminaba detrás de ella con dirección a la cocina, ella se levantó
y pudo ver aquella sombra salir por la puerta de la cocina y dirigirse al patio
trasera. Aracely al pensar que se trataba de su papa decidido seguir a dicha
sombra, pero llegando al patio solo pudo observar como una bestia de aspecto de
gorila saltaba por los techos de las casas de atrás a la suya, rápido corrió
por el pasillo hasta el patio de enfrente para encontrarse con que nadie de los
presentes estaba ausente. Ellos al ver su rostro algo preocupado le preguntaron
que le ocurría y luego de narrar su experiencia no falto un invitado que mencionara
que se trataba del monstruo de Juárez por lo que no dándole mayor atención la
velada termino con anécdotas y relatos de lo macabro.
Paco de la colonia Dos ríos, por su parte cuenta que su avistamiento tuvo
lugar no tan avanzada la noche, cuando uno de los vecinos y amigo suyo fue a
buscarlo a su domicilio para platicar y beber un poco sentados en el poche de
su casa.
Platicando y observando a la nada de pronto en los techos de las casas de
la acera de enfrente observan a la bestia corriendo por los techos de los
porches y saltando el espacio entre las cocheras con gran agilidad, incluso
cuenta que al llegar a una casa de dos pisos esta salto desde la azotea de la
primera planta con gran facilidad luego para perderse unas casas más adelante.
Lo intrigante en este relato es que Paco menciona que ellos se mantenían algo
incrédulos a lo que vieron, pero luego uno de los propietarios de las casas
donde transito la bestia Sali de esta para preguntarle a los jóvenes si
pudieron ver a alguien corriendo por los techos ya que ellos en el interior
escucharon las pisadas y temían se tratase de un ladrón huyendo, esto por una
parte confirmaba lo que había visto pero por otra parte dejaba la incertidumbre
de si podrían creer en su historia.
Paco además aporta que esto le ocurrió en el año dos mil diecisiete, por
lo que se convierte en uno de los poco avistamientos de la bestia en donde se
mencionan fechas, ya que solo se tiene claro que su presencia se remonta a
tiempos que la ciudad era apenas una villa con pocos habitantes.
Esto también es prueba de que la bestia o el monstruo de Juárez como
también se le conoce es atemporal y lleva bastante tiempo causando estragos
entre sus habitantes y asustando a lo que han tenido la suerte o la desgracia
de presenciar una de sus apariciones.
Capítulo 4
¿Qué es la bestia?
Ahora, luego de haber repasado meticulosamente todos y cada uno de los
avistamientos de la bestia podemos suponer que las teorías más comunes que
intentan dar una explicación racional hacen referencia a que la bestia en
realidad se trata de un gorila de la familia de primates herbívoros habitante
de los bosques del África de nombre científico “Gorilla beringei” el cual puede
llegar a pesar en promedio de 140 a 180Kg y suelen medir entre 1,65 y 1,75 m de
altura, generalmente caminan en cuatro patas, llegan a vivir no más de 50 años,
formando manadas. Por lo tanto, podemos encontrar una gran brecha entre esta
especie y la bestia. Ya que a esta última se le describe como una creatura que
ronda los dos metros de altura, camina erguida y su andar es muy coordinado,
jamás se le pudo avistar acompañada de otro ejemplar y lleva apareciendo en el
municipio de Juárez por más de 50 años.
Todo lo anterior no hace más que afirmar y corroborar que la bestia no podría
ser un gorila.
Otras hipótesis señalan que toda la evidencia apunta a que se trata de un
hombre alto quien quizá disfrazado aprovechaba para cometer sus crímenes, pero
esta versión tampoco resulta creíble ya que en numerosos avistamientos la
bestia demostró tener una agilidad sobre humana.
Habiendo expuesto de la manera más clara posible todos aquellos aspectos
que denotan tanto en personalidad como en apariencia física a la bestia, solo
nos queda pensar que se trata de un espécimen diferente o quizá único. Esto último
es una de las explicaciones más comunes en las que muchas personas encuentran
justificación a la presencia y avistamientos de un animal de tales
características es por eso que es justo crear un parteaguas aquí para exponer
otra de las hipótesis más controvertidas que puede ser escuchada. En esta
teoría se expone a la bestia también nombrada como el monstruo de Juárez N.L
como el resultado fallido de un experimento que luego de escapar del
laboratorio clandestino donde fue creado, pudo encontrar refugio en la casas
abandonadas del municipio, ríos y parajes poco concurridos. Este rumor o esta
historia es una medianamente recurrente para justificar la existencia de la
bestia y el rumor varia en medida de la región especifica de donde se cuente,
otra de las variantes de esta misma hipótesis señalan al narco como responsable
de dichos experimentos ya que también es común en estas áreas encontrar
haciendas abandonadas las cuales en algún momento se cree que pertenecieron al
crimen organizado, los cuales en numerosas ocasiones al ser sitiados por
elementos de la justicia y luego de realizar los cateos correspondientes en
dichas haciendas en gran medida se dio a conocer en los medios que estas entidades solían disfrutar de poseer
animales exóticos, los cuales terminaban siendo donados al zoológico “La
Pastora” en el mismo estado.
Se cree que la bestia pudo pertenecer a la colección privada de algún
capo del narco y que durante su aprensión la bestia logro escapar. En estos
relatos también hay quienes suponen que los dueños originales fueron quienes
realizaron los experimentos anteriormente mencionados en los cuales la bestia
obtuvo como resultado su gran inteligencia, agilidad y sus otras
características únicas que lo separan del resto de gorilas comunes.
Cabe recalcar que todo lo anterior tiene diversas variantes, ya que si
bien para algunos es plausible que el monstruo de Juárez N.L sea producto de un
terrible experimento, para otra parte de la población creyente y conocedora de
estos sucesos esta última hipótesis comienza de manera similar, con capos de la
droga tratando de formar su zoológico personal y utilizando su poder para
adquirir de manera claramente ilegal animales exóticos. Pero, en esta variante
de la historia la bestia tendría su origen cuando un gorila tomara por la
fuerza a una de las mujeres encargadas de la limpieza en la hacienda y más
tarde producto de esta violación tendría lugar al nacimiento de la bestia, la
cual sería conservada como una curiosidad más para deleite de los capos. Claro
también existe quienes en este punto difieren argumentando que eran los mismos
capos quienes ofrecían mujeres a sus gorilas para presenciar el acto como otra
de sus atracciones en sus fiestas estrafalarias o a modo de tortura para
quienes los traicionaban en algún momento, siendo las víctimas las mujeres de
estos personajes acusados de traición.
Este relato dota de ciertos adjetivos a la bestia ya que al ser producto
de una hibridación, justifica su manera de caminar erguida, su gran
inteligencia y sobre todo, explicaría también que la bestia se encuentre
altamente familiarizada con la presencia humana, incluso muy a pesar de su gran
tamaño agilidad y fuerza se considera que nunca ha realizado ninguna acción
violenta en contra de alguna persona ya que aun recordando los días en que fue
parte de una colección privada y el maltrato que esto pudo significar dejaron a
la bestia un profundo temor y una marcada codependencia de mantenerse cerca de
los seres humanos ya que durante un gran número de años no solo recibió
maltrato por parte de sus captores sino que también fueron su única fuente de
alimento.
Esto último explicaría perfectamente gran parte del comportamiento de la
bestia quien pudo haberse convertido en un comensal de los lugareños al igual
que perros y gatos callejeros que suelen hurgar en la basura de las personas en
busca de los desechos de comida que les proporcionan sustento y las calorías
necesarias para mover su gran corpulencia.
Quizá sea propio concluir que la bestia es un ser pacifico ya que jamás
se le presencio atacando a ninguna persona y tampoco se puede encontrar
evidencia de que deprede a los animales o bien salvajes o callejeros, tampoco
se relaciona su aparición con otros eventos de mayor importancia, por lo que su
presencia no es precisamente premonitoria ni mucho menos la antesala de algún
episodio catastrófico y simplemente se le avista huyendo o retirándose de la
zona.
En los últimos años los avistamientos parecen haber cesado y ya solo se
cuentan aquellas historias de antaño que quedaron marcadas en la experiencia
anecdótica de unos cuantos privilegiados. Esto hace suponer que la bestia
finalmente fue abatida o que quizá simplemente llego al final de su vida
natural y si bien esto último justificaría el gran periodo de tiempo en que ya
ha estado fuera de escena también es de considerar la ausencia de sus restos,
los cuales jamás han sido reportados.

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