Exploración urbana.

 


“obnubilantes” ja! ¿Quizá nos estamos sobre esforzando demasiado? Luego habrá que abrir un glosario con jerga, terminología y palabras inventadas.

Iniciamos la décima sesión y hago la cordial invitación nuevamente a los lectores del kaoz para hacer uso de todo su potencial, quiero que experimenten con todo sus sentidos cada línea aquí redactada ya que el tema a continuación para algunos puede tomarse como un simple clickbait y para otros una narrativa interesante, pero sin destacar dentro de los cientos de videos sobre el tema es por eso que los aliento a terminar esta sesión hasta el último punto.

La exploración urbana hoy en día puede tomarse como un deporte extremo, sin más también existen quienes han basado su carrera de influencers sobre la temática en sí, lo peligroso del asunto sobra ser mencionado y es que simplemente imagina entrar a un lugar abandonado solo con la finalidad de explorarlo, es evidente que el riesgo latente es amplio, ya que puede traer consigo consecuencias legales, después de todo no debemos olvidar que para algunos practicantes puede ser un juego para subir la adrenalina, a los ojos de otros no es más que allanamiento con lujo de descaro y cinismo, siendo justos y poniéndonos lo más empáticos, a nadie le gustaría tener extraños entrando a husmear mientras graban para redes sociales en alguna propiedad nuestra por muy abandonada que la tengamos.

Los lugares y sitios donde uno puede llegar a meterse son diversos como versátil es la cantidad de situaciones en las que te puedes ver envuelto desde el momento en que decides acceder hasta el momento en que ya te encuentres a salvo en casa. Yo mismo a lo largo de mi vida eh practicado tanto el senderismo como la exploración urbana y es que pareciera que en casi toda urbe siempre tiene que existir algún sitio abandonado que posee la magia de atraer a todo mundo o al menos hacerles que se pregunten y se llenen de curiosidad al verlo y en su mente ronde el pensamiento y el ímpetu por descubrir los misterios que se alojan dentro.

Poco confiable e injusto puede ser toda perspectiva proveniente de una mente capada e imposibilitada para ver más allá de buscarse seguidores a través de exploraciones, mostrando sombras recorriendo los lugares en silencio mientras pretenden aparentar que no saben de que se trata, por lo tanto situémonos líneas mas atrás, cuando mencione riesgos latentes y es que muy a menudo en una exploración urbana puedes encontrarte con otras personas, tanto los grafitis como las heces, el olor a orina, restos de fogatas, preservativos y ropas desgarradas no hacen mas que crear un fiel testimonio de la presencia humana que en algún momento habito aquellos lugares, hablo de indigentes, pero también es común encontrarse con veladoras que sin duda en alguna noche de luna nueva como esta fueron uno de los objetos ceremoniales en algún acto ritual de la clase que sea. Sin duda todo lo anterior podría sonar atractivo en los conductos cocleares del explorador promedio, pero no confundas nunca a aquellos ladrones que justificándose en este pasatiempo aprovechan para llevarse como souvenir todo aquello a lo que se le pueda encontrar valor comercial, de tal modo que también no seria raro toparse con ladrones de cobre o aluminio.

Existen varios estímulos para el practicante, el mas obvio es el poder ser descubierto, por otras personas, por guardias de seguridad o incluso agentes de la ley, pero también esta el ser quien encuentra todo lo anterior y si encima te llevas la foto o el video para mostrar tu hazaña.

Pero que pasa cuando la aventura es quien llama a tu puerta o mas bien dicho a… tu patio.

Esto es lo que le paso a los personajes que nos acompañan bajo la luz de la luna de sangre.

Exploración urbana.

En una de las innumerables comunidades de nuestro planeta azul, existen túneles que interconectan las ciudades, pero también existen lugares donde las construcciones se hacían y tras las épocas de monzones estas quedaban sepultadas incluso a veces con sus habitantes dentro, esto es más común en las faldas de las montañas donde los migrantes forman su barrio San Luisito construyendo sus casas ilegalmente. Todos sabemos que nuestro gobierno nos cuida y nos protege evitando accidentes en obras autorizadas donde se gastaron sumas ingentes para primero evaluar que los terrenos sean viables para edificar cualquier estructura donde se pretenda vivir, pero obviamente esto no sucede en el barrio San Luisito. Supón entonces que construyes tu casa y mientras duermes arrecia la peor de las lluvias y cuando la humedad ya no puede ser absorbida sucede un deslave que te deja bajo tierra a ti y a tu familia, con el paso del tiempo el terreno vuelve a quedar mas o menos llano, entonces otra persona decide que es el lugar perfecto para construir su casa sin pagar por ello y la historia se repite un numero razonable de veces hasta que entre construcciones ilegales y deslaves el terreno ahora relleno logra nivelarse y mantener una aparente estabilidad. Es cuando aparece una constructora que se salta todo lo anterior, vacían mas tierra de relleno y urbanizan la capa externa, es evidente que estos previos son económicos pues están donde nadie quiere vivir mas que parte del hampa y los adictos.

Los eventos descritos a continuación corresponden a los hechos sucedidos tras la situación anterior, nuestros personajes son tres jóvenes, unas verdaderas lacras que se reúnen para hacer sus fechorías y tras repartir el botín lo festejan drogándose con solventes y bebiendo cerveza en el patio de su casa, el cual ahora funge como su centro de operaciones pues su madre los hace trabajar como albañiles y en el extenso terreno donde se buscaba reducir la parte elevada del terreno para fincar una habitación extra, es así que entre trabajos, fechorías y “recreación” el grupo se topa con una gran roca, la cual les impedía continuar con su labor, deciden romperla con un pico pero sus inconmensurables proporciones les hace difícil dicha tarea, entonces el menor y más avispado de los tres tiene la brillante idea de excavar un poco por debajo para meter una palanca y simplemente rodar la roca a donde no estorbe, ya puestos a ello pronto descubren que las dimensiones de la roca son un poco más de lo que esperaban pero continúan con el plan y cuando ya habían llegado lo bastante debajo de aquella masa pétrea, introducen un barrote de madera para entre los tres hacer palanca, la piedra se movía un poco pero luego regresaba a su sitio mientras se escuchaban crujidos, un cambio de enfoque les hace pensar que si colocan una roca más pequeña debajo de su palanca esto evitara que retroceda y entonces entre dos levantan y el tercero coloca la segunda roca con la cual esperan completar esta ardua ecuación manual, la roca ahora levantada por el barrote que se apoya sobre otra roca más pequeña queda levantada dejando expuesto entonces lo que aparenta ser un hoyo como de unos treinta centímetros el cual no representa ser gran cosa, sin embargo, habiendo tomado esta acción como una victoria se sientan a descansar un poco, luego de un rato uno de ellos lanza una roca pequeña y esta simplemente parece ser devorada por aquella abertura en la tierra, al principio lo toman como un simple juego para ver quien daba al hoyo más veces, poco después tras continuar lanzando rocas hasta este trio de nada inteligentes individuos se percata que este no se llena y que las rocas no hacían sonido alguno al caer dentro. Deciden ir a buscar una linterna, pero solo podían ver oscuridad, el mayor de ellos toma una barra de hierro larga y comienza a picar la tierra para agrandar aquella abertura de apoco un montón de tierra parece hundirse y la abertura se ensancha lo suficiente como para que una persona delgada pueda pasar por ahí, tienen la idea de sujetar al menor por los pies mientras se arrastra debajo de la roca para poder asomarse en aquella cavidad y ver si lograba ver algo apoyándose con la linterna.

Lo que descubre es una especie de habitación, lo cual deja maravillados a los tres, deciden cubrir todo con una lona y fingir que no pasa nada cuando su madre les pregunta porque no estaban trabajando, lo siguiente que planean es armarse con lámparas y cuerdas para descender por la noche a explorar su hallazgo. Una vez su madre se fue a dormir tomaron su equipo en sus mochilas y se dispusieron a introducirse en la oscuridad, ya dentro, no tardaron mucho en darse cuenta que estaban en otra vivienda la cual había sido sepultada y aquella roca con la que antes luchaban con su peso y el jaloneo de su palanca había abierto un hoyo en la loza y era por donde ahora habían logrado introducirse en aquella casa, la cual cabe aclarar que también era una tumba, pero el paso del tiempo no había hecho mas que momificar a sus habitantes y empolvar las superficies ya que todo lo demás de aquella morada había permanecido congelada en la historia, aquellas momias víctimas de algún derrumbe contaban una historia de como murieron lentamente sofocadas por la falta de oxígeno.

El trio poco interés presto a aquella desgarradora escena inmortalizada y preservada en los secos restos mortales de niños y adultos, ellos estaban ahí para buscar y tomar las pertenencias de los difuntos para con ello poder solventar sus vicios sin esfuerzo mayor, con aquello como recompensa en mente lograron llevar una extensión eléctrica y conectar el viejo alumbrado que aunque deficiente y deteriorado todavía era lo bastante funcional para permitirle realizar su hurto de manera mas sencilla. Durante los días siguientes aquella cripta se había convertido en su guarida, donde se escondían a drogarse y emborracharse sin que nadie los molestara, una vez ya no había nada de valor mas que el cobre del sistema eléctrico pensaron en arrancarlo y venderlo por kilos a algún poco escrupuloso chatarrero, pero nuevamente el mas inteligente de ellos tomo la palabra para recordarles que si bien eran ciertos los rumores eso quería decir que bajo esa casa habría otra más y quizá más abajo otra, por lo que tomaron la dura decisión de trabajar como nunca habían trabajado en sus miserables vidas para continuar excavando y encontrar mas cosas de valor. Afuera su madre todavía no sabia lo que sus hijos hacían, solo podía ver lonas cubriendo la zona y montones de tierra por lo que simplemente pensaba que sus hijos estaban cambiando y trabajaban duro para mejorar su casa, nunca imagino que efectivamente trabajaban duro, pero por un objetivo totalmente diferente.

 

Un mes después aproximadamente llegaron al techo de otra casa sepultada mas abajo, lo rompieron y entraron, el lugar esta vez era de dos plantas con apenas unas pequeñas afectaciones por el paso de la tierra a través de las ventanas, mientras que todo lo demás era la misma escena, un hogar inmortalizado por la muerte repentina de sus dueños en una tragedia silenciosa como a la vez caótica, pero nuevamente esto poco fue de interés, podían haber recorrido aquellos lugares y maravillarse como si estuvieran en un museo, ropas, camas, muebles y personas momificadas en la posición en que encontraron su fatídico desenlace y luego dar parte a las autoridades como cualquier persona hubiera hecho antes de arriesgarse a vivir en un lugar así.

Nuevamente saquearon el lugar de todo lo que les proporcionara más material económico para adquirir más material recreativo. Mientras recorrían la planta baja pensaban en la posibilidad de que existiera una tercera casa mas abajo y como era de esperarse la ambición les invito rápidamente a continuar excavando, pero, para no hacer tanto trabajo esta vez la tierra la llevarían solo a la casa de arriba ya que según ellos así irían rellenando para al final sepultar todo y si acaso dejar la última habitación a modo de sótano para seguir usándola de guarida.

Ahora tomemos en cuenta lo siguiente; Una casa promedio tiene una altura máxima de cuatro metros aproximadamente, por lo tanto, si nuestros personajes ya han recorrido tres pisos estamos hablando de una profundidad aproximada a los doce metros y a esto hay que sumarle por lo menos dos capas de tierra provenientes de los deslaves por lo cual podemos asumir una profundidad total rondando entre los dieciocho y los veinte metros. Bueno, pues esto no fue suficiente para causar miedo al trio de exploradores urbanos de las profundidades, al menos hasta aquel día…

El día cincuenta de su exploración se encontraban trabajando para remover la ultima capa de tierra pero seguía sin haber rastro de la siguiente casa, el hermano de en medio comenzó a quejarse y proponer abandonar todo dándose por servidos, en su mente lo mejor era tomar el cableado y los marcos de aluminio de las ventanas y dejar todo como estaba para ya no seguir cavando, el menor apoyaba esto último, pero el mayor propuso algo más interesante, el continuaría cavando mientras que los otros dos finalmente harían lo que tanto les había estado dando vueltas en sus pensamientos, pero que hasta aquel momento lo poco de decencia y respeto por los muertos todavía se encontraba tras una delgada línea. Revisarían los cadáveres para despojar a las momias de anillos aretes, relojes, collares y buscar entre sus ropas monedas, en fin, todas sus alhajas y lo que pudieran llevar de valor encima al momento de la tragedia. Cualquier persona racional hubiese encontrado aquella proposición en extremo ruin a la ves que poco salubre, aquellos tres hermanos solo veían mas ingresos factibles y tentadores esperando a ser cosechados. Muchos metros más arriba las primeras gotas de lluvia comenzaban a precipitarse hacia el suelo incapaces de producir suficiente ruido como para escucharse tantos metros mas abajo, la lluvia era suave, pero comenzó a encharcar en aquel accidentado patio trasero con montones de tierra suelta, convirtiéndola en lodo que cual lahar comenzó a descender por el hoyo encontrado bajo la roca cincuenta días atrás.

Los tres hermanos continuaban discutiendo entre abandonar y seguir trabajando hasta ahora infructuosamente, pero de pronto el sonido de masas de tierra y agua cayendo fue tan evidente que inmediatamente comenzaron a subir y justo en el momento más crítico, el destino les jugo la peor de las bromas. La piedra pequeña que se encontraba bajo el barrote que hacia palanca sobre la gran roca se deslizo por el ahora terreno húmedo, la roca grande cayo de golpe y con el peso extra del agua y la tierra que sacaron de mas abajo, hizo que el techo de la primera casa colapsara dejándolos sepultados entre la siguiente capa y la segunda casa que también estaba llena de tierra que ellos llevaron de la segunda casa y la capa que seguía. El ruido hizo eco en todo el vecindario por lo que estaban lejos de convertirse en homónimos de las momias a quienes estaban robando, su madre llamo a emergencias y equipos de rescate acudieron pronto ante aquella tragedia.

La siguiente parte la cuentan las personas que estuvieron presentes quienes aseguraban escuchar las voces de los tres tipos atrapados ahí, llorando y gritando por auxilio, metían tubos de oxigeno y tuvieron que esperar una maquina para poder mover aquella roca grande que antes fue la puerta a su aventura pero hoy era la muralla que les impedía salir a su libertad, al final dos de los hermanos lograron salir con vida y algunas lesiones de no mucha importancia, mientras que el tercero y el mayor de los tres murió ahogado al encontrarse mucho mas abajo en el momento del derrumbe. Quienes platicaron con ellos después del suceso dicen que los dos sobrevivientes contaban que al estar atrapados en la tierra sentían como les rasguñaban los pies como si unas manos los jalaran impidiéndoles salir, en el calor pensaron que era el hermano mayor que en su desesperación por salir los trataba de sujetar por las piernas, pero lo interesante aquí es que los tres, incluso el que murió presentaba los mismo rasguños en las piernas.

 

Sin lugar a dudas un relato bastante interesante, el cual ínsita a la imaginación y a sus múltiples variables como la escuela construida sobre un cementerio. Como siempre la historia fue servida y el resto es responsabilidad del lector tomar conclusión ya que en este mundo todo es posible sobre todo en los relatos de la tradición oral.


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