El misterioso señor sombra.

 El misterioso señor sombra.

      


   

Desde los albores de la civilización, la humanidad siempre ha estado en busca de lugares donde sentirse en paz, o simplemente en total tranquilidad, pero de entre todos los lugares donde uno puede encontrar espacio para sentirse uno mismo, claramente más allá de su propio significado en el diccionario, el hogar es casi siempre donde nos sentimos seguros y nunca mejor dicho el casi siempre…

 

En toda familia es casi obligatorio que por lo menos un miembro posea o afirme poseer una afinidad para lo paranormal, sin embargo, cuando se trata de ancianos o menores, los escépticos dirán que solo es miedo y si no quizá una búsqueda desesperada por llamar la atención y es que de estos últimos también abundan por ahí contando toda clase de narrativas totalmente ajenas a su experiencia.

 

 En algún lugar del planeta azul, donde se forman las primeras familias de un complejo residencial recién inaugurado, donde las casas son nuevas y por lo tanto no cuentan en su haber con la experiencia que podría albergarse dentro de casas antiguas donde han ido y venido generaciones tras generaciones de individuos. Pero debemos retomar el viejo y vago recurso que reza que, antes de haber casas ahí, en el pasado tanto remoto y próximo como lejano y olvidado, nadie puede asegurar o afirmar que hubo en esas tierras, si simplemente todo era campo o cualquier otra cosa clandestina o incluso legitima.

 

Habiendo puesto los puntos sobre las “i”, adentremos en uno de esos mucho hogares donde el menor de la familia todo el tiempo esta afirmando ver sombras, escuchando voces en el pasillo, pero, de todo lo que mas perturba su tranquilidad es una sombra misteriosa, la cual se encuentra siempre presente en su habitación cuando tras cerrar la puerta el habitáculo se inunda de oscuridad y tras unos segundos después cuando sus ojos se ajustan a tal penumbra, es entonces que se distingue en la esquina tras la puerta una figura corpulenta de un hombre con gabardina y sombrero. No hace nada, solo se encuentra ahí cual custodio, observándolo tras lo cual se hunde entre sus sabanas y se queda dormido, así noche tras noche sin falta, su madre por su puesto no toma nada de esto en serio y lo toma como la imaginación activa de aquel niño.

 

El desenlace de esta historia tuvo que esperar años para ser escrito, pues resulta que el niño creció, se casó y se marchó de casa y un día, su madre se une a la plática con las vecinas congregadas en la calle y en eso la mas joven de ellas quien aun tenia un hijo pequeño en casa menciona que este no puede dormir por las noches porque afirma ver la sombra de un hombre alto en gabardina y sombrero, las otras madres entonces confiesan que también sus hijos en algún momento de su vida también recibieron la visita de este caballero sombra, ella las escucha sin animarse a decir que a su hijo también le paso alguna ves y solo se queda intrigada pensando que por un lado nunca le creyó a su hijo y por otra parte esta el hecho de que no era el único a quien le paso una mala noche siendo acechado por esta figura misteriosa.

 

No podemos explicar la naturaleza de estos hechos, solo nos queda imaginar como era sentir miedo todas las noches antes de dormir en su propia casa.

 

Curiosamente saber que no estas loco en este caso no proporciona alivio.                     

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