despertar ciclico

 despertar cíclico



A lo largo de toda la superficie de este planeta azul muy a menudo suceden cosas no muy normales, eventos que convergen en una delgada línea entre la locura y la fantasía, sin embargo, aun así, podemos asegurar que todo lo previo a estas líneas no ha sido sino la antesala al verdadero viaje al nosocomio. Nunca mejor dicho es el momento, el cuándo y el dónde.

Nuestro personaje es un hombre común con una vida común en la que nació, creció, se enamoró, tuvo hijos y todo lo que se pueda asumir como una vida plena hasta que tiempo más tarde encontró su final, su trágico deceso ocurre en la sala de un quirófano, donde en los últimos segundos de conciencia sobre la plancha su vida se escapa lentamente mientras por su mente transitan los recuerdos de aquella vida, su memoria fotográfica le confiere una visión elevada de sus recuerdos, una simple percepción más allá de simples imágenes lo sumerge en un estado casi hipnótico en el que de pronto empieza a vivir nuevamente encarnando su propio ser. Todo comienzo tiene su principio, pero en esta ocasión el final vuelve a ser el principio, pero esta vez con un toque de lucides, el hombre se encuentra así mismo en posición fetal asustado en una inmensa oscuridad y voces casi inteligibles para sus aun nonatos oídos todavía sumergidos en líquido de placenta. Sus pensamientos temerosos de lo que ocurre se irrumpen abruptamente por un destello de luz y en ese momento vuelve a nacer en si mismo, su mente y sus pensamientos pronto se tornan difusos, acortados por las limitaciones de su lóbulo temporal inmaduro y aun sin desarrollo, los mismos años, las misas cosas, los mismo días, los mismos maestros y los mismos errores…

 

 

Los recuerdos del futuro se desvanecen lentamente con el transcurso de los años apenas coincidiendo en breves ocasiones donde la sensación de ya haber visto, escuchado y sentido las mismas cosas parece un sueño premonitorio o producto de la videncia, sin embargo, el curso de todo evento es intransgredible, aun dotado de esa sobre elevada percepción de las cosas, días que se repiten, horas y horas que se repiten y un eterno cansancio de un anciano condenado a vivir en la mente de su propia juventud pero en un estado donde todo se vuelve tan real, en una ocasión o  tal vez dos tuvo esa sensación de estar despertando en otro sitio, observo las luces del quirófano y luego regreso a la realidad en aquel verano de su juventud, para continuar viviendo todos los días, todas las semanas y todos los años nuevamente, siempre cansado, siempre con la sensación de aburrimiento y depresión que acompañaban su estado mental donde ya todo parece obvio e insignificante, repetitivo y hasta aburrido, recordemos que en realidad ya había sido declarado muerto y ahora todo en el mundo que habitaba no eran otra cosa si no los recuerdos de su vida transitando por su mente quizá como una forma de eludir lo ineludible, quizá como una forma de aferrarse a la vida o quizá como un castigo en el que vive y muere en un bucle eterno y todos a su alrededor no son mas que la percepción de las personas reales capturada por su memoria en un mundo donde el final de sus recuerdos es el final del mundo y todos los que habitan en esa realidad.

Una pesadilla para muchos.

Una historia alucinante para otros…

 

¿Y el resto…?

Ellos son incapaces de opinar pues no son más que simples recuerdos.


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