Los otros seres.
En la inmensa superficie del planeta azul existen formas de vida capaces
de subsistir en los lugares más inhóspitos, inestables, caóticos, imprósperos e
incluso lúgubres, esto ultimo es lo que nuestro personaje descubriría al
sumergirse dentro de una de las corrientes subterráneas mas profundas de la
propia psique humana, lugar donde además de lo intangible y lo inimaginable tienen
lugar las facultades de los insólito para convertirse en la cuna donde se gesta
y propicia como ideal sendero para que
seres mas halla de todo entendimiento antes jamás registrado sean captados y catalogados como
una forma de vida recién descubierta, por lo que es común que se les llame
fantasmas, animas del purgatorio, entes, mecanismos de defensa, simples
delirios o la loca y enferma creación de una mente apenas consciente, pero que
según la psicología en estos términos sin atreverse a siquiera sugerirlo como
una afirmación por carecer de pruebas y aun así sin más reparos intentara
hacernos creer que una persona en dicho estado es capaz de crear un mundo
paralelo habitado por seres autómatas, siendo que muchas de estas personas ni
siquiera en sus días mas creativos puede siquiera suponer que existen millones
de especies desconocidas caminando por nuestro mundo, muriendo y desapareciendo
para siempre lejos de labios, de oídos, de ojos, completamente en el anonimato,
mientras que números muy reducidos de estas logran ser clasificadas y
reconocidas como tal. Entonces…
Por qué no podemos asumir que también existen seres habitando en planos
y formas más allá de nuestro entendimiento…
Las obras ya sea de construcción o de ampliación, son a lo mucho cotidianas
dentro de cualquier ciudad o en cualquier urbe en constante crecimiento y
expansión, por lo que resulta habitual encontrar materiales de construcción
fuera de muchas viviendas y cualquier otro predio, esto ante los ojos de un
adulto suele ser algo tan común como para siquiera prestarle un poco de
atención en nuestros ocupados días, pero ante la mirada de un niño esto
representa una atracción y un lugar para jugar. Cuantos de los que leemos esto
en estos momentos no jugamos con arena, saltando sobre ella, utilizándola de
rampa para saltar en bicicleta o construyendo túneles para los autos de
juguete. Mientras los bloques y tabiques son materiales perfectos para escalar.
Esto último era la atracción principal para un niño de ocho años, quien
mientras duraran las obras intentaría desarrollar sus habilidades para subir
hasta lo alto de esta improvisada estiba ahora convertida en muralla para ser
asediada cual Jerusalén, sin embargo, el peligro, siempre presente en el
silencio suele ser cauteloso y desde las sombras, esperar el momento preciso
para hacerse notar, cuando el niño estuvo en lo mas alto de aquella muralla fue
el momento en que los bloques también se vinieron abajo, aun en su fantasía su
vista se nublo, casi como un parpadeo cuando volvió a abrir los ojos se
encontraba a un costado de la acera aturdido sin saber que ocurrió realmente, se
giró para encontrarse una multitud de mujeres, entre ellas su madre llorando
desconsoladamente. Los bloques ahora entre quebrados y completos se encontraban
regados en el suelo, pero aquel tumulto de mujeres no le permitió ni acercarse,
ni observar nada más, insistentemente llamo a su madre y esta no le respondió,
el resto de mujeres quienes eran sus vecinas y podía reconocerlas no le
permitían aproximarse más, ni a su madre ni a la pila de bloques, fue en ese
momento que se canso de insistir y se giro nuevamente hacia la calle, esta
parecía normal como cualquier día, solo que inusualmente vacía, sin perros ni
gatos… sin autos, e incluso sin viento removiendo la hojarasca, camino un poco
y pudo atestiguar como las calles se distorsionaban más allá de la esquina,
perdían color y se retorcían como en un desagüe con dirección a quien sabe dónde.
Pudo sentir miedo de solo observar, pero era obvio que esta escena no lograría
amedrentar al joven corazón de un niño en busca de mas aventuras por vivir,
entonces, aun inseguro decidido partir con rumbo hacia lo desconocido, solo
para investigar aquel extraño fenómeno. Apenas habiendo dado unos pasos más, una
misteriosa anciana a quien le era imposible identificar como alguna de sus
vecinas le tomo por el brazo y le dijo; No vayas hacia allá, ya que, si lo
haces, ¡entonces no podrás volver jamás! En ese momento ya habiendo
cambiado de ángulo por los pasos que dio encaminándose hacia donde no debía ir,
fue que pudo observar sobre el hombro de aquella anciana, a su propio cuerpo
entre los brazos de su madre quien en realidad estaba llorando por él, mientras
las vecinas a su alrededor estaban tratando de consolarla. Todo dio vueltas en
ese momento y cuando despertó nuevamente se encontraba en algún hospital donde
le hacían radiografías para descartar fracturas luego de aquel traumatismo,
todo resulto ser no mas que un susto y pudo continuar con su vida normal hasta
convertirse en adulto, momento en que me conoció y me compartió su historia.
Pero… quedan pendientes algunas preguntas:
¿Quién o que era esa anciana?
¿Qué hacía ahí?
y…
¿Cómo sabia el destino que le esperaba si se alejaba?

Comentarios