El universo de un solo ser.
Para dar inicio a la siguiente
historia, primero que nada le pido al lector mantener una mente abierta y tomar
las siguientes líneas como ciencia ficción, fantasía o simple fabula ya que el
ser fantástico del que abre esta narrativa no corresponde a ningún orden
religioso si no que más bien es filosófico, aun así declaro mis respetos por
las creencias religiosas de cualquier clase y aprovecho para dejar claro tanto
mi ateísmo como mi más pura intención de escribir esto como simple
entretenimiento y ya todo lo que resulte en la mente de quien lo lee queda
sujeto a su total discreción.
El universo de un solo ser.
En este universo un dios toma
conciencia de si mismo y hace lo que todo dios haría habiendo tomado conciencia
de si mismo previamente. Crear mundos, estrellas, galaxias, nebulosas, luz,
sombra y todo lo que rodea en la inmensidad del cosmos de este recién creado y
hasta ese momento finito universo.
Pronto se creó un planeta azul
con sus ríos, montañas y planicies, con su ciclo del día y noche sus estaciones
y sus calles vacías. Imaginemos nuestro mundo sin gente, solo nosotros para
hacer lo que nos placiera a nuestro antojo y libertad. Después de todo, ¿Qué es
la libertad?
Y sobre todo como podríamos trasgredir
dicha libertad si somos los únicos que habitamos este desolado y silencioso
planeta azul. A si fue que nuestro dios con cuerpo de hombre hizo todo aquello
con lo que nosotros solo podemos soñar con hacer, si de pronto todas las
personas desaparecieran de la esfera. Primero, se construyó la casa más grande
que pudo, fue a las tiendas y tomo todos los muebles que le parecieron a su
agrado, tuvo que subirlos el solo en un camión, llevarlos y descargarlos en su recién
creado hogar. No esta de mas mencionar que si bien se trataba de un dios, este
estaba habitando la piel de un hombre común, con todo y sus limitaciones como necesidades,
aunque en un mundo con todo lo que se conoce y donde solo excluimos a las
personas, solo bastaba salir y tomar lo que él quisiera, por lo que si le daba
hambre solo tenia que ir a cualquier tienda y tomar lo que le apeteciera cenar.
También lleno su guardarropa con
las prendas que encontró atractivas a su estilo de vida, así cuando su casa
estuvo completa con todos los aparatos, arreglos y demás cosas que se le
antojaron tener. Un día tomo la decisión de recorrer el mundo y ver lo
maravilloso de su creación con sus propios ojos, visito parques de diversiones
donde por supuesto se divirtió como un niño y lo mas maravilloso de todo es que
no había colas en que formarse en ninguna de sus atracciones, ni siquiera para
tomarse un helado, recordemos que las personas fueron lo único que no se
invento en esta realidad tan, perfecta…
Durante los siguientes años paseo
por las playas vacías del mundo, aunque vale que hagamos un paréntesis aquí para
decir lo sig… “(“¡ahora sí! Para decir lo siguiente; recordemos que este
dios en piel de hombre no podía usar sus poderes divinos por lo que si viajaba
por el mundo tendremos que suponer que algunas veces tuvo que conducir y otras
navegar ya sean barcos o también aviones según sea el caso y por supuesto, ese
helado por el que no tuvo que hacer fila, tuvo que preparárselo el mismo y si
te preguntas ¿Cómo es que aprendió a hacer todo esto? La respuesta es que es un
dios y todo lo sabe. Ahora cerramos paréntesis y continuamos) cuando
nuestro multi habilidoso personaje hizo todo aquello con lo que los mortales de
nuestra realidad solo podemos soñar con hacer. Inevitablemente termino harto y
cansado de tanto paseo y tanto trabajo que represento todo esto, por lo que decidido
regresar a su casa y es que al final de cuentas seas un dios o no, hay que
recordar que no hay lugar como el hogar y no importa que tan cómodo sea dormir
y pasársela en un hotel, uno siempre vuelve y descansa mejor en el cuchitril de
confianza.
Ya en su casa hizo lo que todos haríamos
luego de no haber estado tanto tiempo en nuestra casa, si, comprar unas
cervezas y unos buenos cortes de carne y pasar un rato agradable en nuestro
patio. Si por si acaso alguien se lo preguntaba también, si, al final tanta
soledad paso factura y nuestro dios sintió la necesidad de ya no estar tan solo,
pero para que esto fuera posible debía dejar ese cuerpo de hombre otorgándole libre
albedrio, para posteriormente crearse otro cuerpo, esta vez de mujer y así
hacerse compañía junto a su antigua piel de hombre solitario. Porque si, este
dios solo podía crear un ser a la vez si antes abandonaba el que ya había creado
previamente y así. Ya siendo dos personas su soledad se calmo por un tiempo.
Pero no solo de compañía vive un hombre… es decir un dios o bien cualquier
individuo.
¿recuerdas el helado? Hablamos de
el antes.
Pues como este, hay cientos de
ejemplos mas en este mundo desolado, donde nadie pasa el tractor por las mañana
en las playas para que cuando te levantas no te encuentres con el sargazo y demás
cosas que trae consigo las mareas por las noches y esas caipiriñas y mimosas te
las preparas tu mismo y te lavas los platos después porque nadie mas va venir a
hacerlo por ti. esa maravillosa suite donde te hospedas no cuenta con servicio
a la habitación, por lo que también te toca bajarte a preparar lo que se te
antoje en el menú, por lo que esas vacaciones soñadas no son tan frívolas y
majestuosas como habías pensado. Por estas y otras mas que evidentes
situaciones es que nuestro multidisciplinario y multifacético dios tuvo que comenzar
a dividirse para ir rellenando todos estos puestos e ir cubriendo y subsanando
todas y cada una de sus necesidades.
Finalmente, nuestro hipotético paraíso
llego a estar igual de poblado como el mundo real, con la diferencia de que en
este mundo todos fueron alguna vez dios y en algún momento también ese dios los
necesito y en esa urgencia lo creo sin pensárselo dos veces por lo que hasta la
persona que pudiera parecer la mas insignificante en esta basta existencia
cumple con su rol y ya sean ricos o pobres todos tuvieron su origen la misma
divinidad. Es así que al menos en este mundo imaginario se explica como dios
esta en todas partes y como puede presentarse en tu vida como un mendigo o
vestido con la piel de la persona en la que menos lo esperas. Pero más allá de
todo eso, nos enseña a todos que somos parte de este mundo y piezas clave y
necesarias incluso para la existencia de un dios. Dios que también estuvo en
nosotros, hasta que tuvo que dejarnos ser libres.


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