Túneles
Eran principios de los noventa,
cuando ser niño significaba que parte de la diversión diaria estaba sujeta a la
programación de televisión, en ese tiempo los niños no teníamos Smart phones e
internet todavía no existía para nosotros, por lo que la otra parte de nuestra diversión
estaba en la calle, con amigos reales… físicamente reales, situaciones reales y
sobre todo problemas reales.
Los lunes eran días que muy a
menudo se convertían en lo mas interesante de la semana, había pasado el fin y
todos llegaban con historias de salidas en familia o a resumir la película que después
de meses por fin se había estrenado en la televisión abierta. eran los noventa,
así que esta era la única review que ibas a tener si te lo perdiste. de cierto
modo este era casi todo el mundo y las cosas pequeñas que giraban en torno
a el, cosas que ahora a la mayoría les gusta recordar cómo; “la época feliz” y todo esto
obviando la ignorancia a la que pertenecían estas historias de las que muchos
ni siquiera participaron. Me refiero a la otra parte del día, cuando solo
algunos insensatos desafiábamos las reglas, reglas de la escuela, reglas de la
casa e incluso reglas de la física, aquellos que por algún salto de fe cual Altair
o en la suerte de alguna acrobacia donde seguramente más de una vez se termino
rompiendo mas que unas simples reglas. Hoy años después los dolores reumáticos quizá
ya no sean tan gratificantes como en aquellos días lo fue perderte clases a
cambio de un brazo enyesado con las firmas de tus amigos.
Al menos podemos decir que lo
pasamos bien, que vivimos una gran época que muy probablemente nunca se vuelva
repetir. ¡Pero no se preocupen, todavía hay mas!
Seria un lunes entre mediados de
los noventa y principio de los dos mil cuando comienza esta historia, la cual
seguramente muchos de los niños, ahora adultos que vivieron esa época en
regiones de Europa, Norte América y seguramente muchas otras partes del mundo,
les resultara familiar o al muy de por lo menos alguna vez habrán escuchado.
Ese día uno de mis compañeros
llego contando el clásico cuento del primo de un amigo me conto que. Aunque
para ser precisos, esto supuestamente le paso a su hermano mayor. Quien el fin
de semana que apenas terminaba, lo había pasado de excursión con otros de sus
amigos y tal como el titulo indica, no eligieron precisamente ir a un lugar
agradable a disfrutar del aire fresco.
Sin lugar a dudas una de las
leyendas urbanas más conocidas, es la de la conexión de las ciudades por medio
de túneles abandonados, sistemas pluviales e incluso alcantarillado de aguas
negras. Pero ya sea que se trate de ciudades subterráneas o simples pasajes. En
una mente temprana, claramente afectada por la radiación de las viejas
televisiones de cinescopio y su absurda e insana programación ligeramente censurada
con sutiles dobles sentidos y albures, esto claramente era lo mas alucinante
que podías imaginar.
Este mapa muestra un aproximado
del viaje realizado por el hermano mayor de mi amigo Luis.
Durante el resto de la semana, numerosos
detalles se fueron agregando a la tan verídica historia vivida por aquellos jóvenes
intrépidos de secundaria, entre los puntos mas comunes esta el supuesto de que
la conectividad de ciudades, lugares y edificios no se corresponde directamente
con la de las calles en la ciudad, por lo que el viaje en los túneles reducía distancias
y tiempos muy considerablemente. Incluso recuerdo escuchar que recorrer una
distancia que en transporte publico llevaría por lo menos dos horas, al
realizar el mismo viaje por los túneles esto seria cosa de no más de treinta
minutos.
Debo decir que yo también fui
responsable de correr la voz con otras personas sobre tan intrépida y
descabellada aventura. Aclaro que mis razones eran las de documentar la mayor información
posible, jamás diré que era una especie de niño genio o que ya se veían algunos
dotes periodísticos durante mi infancia. Nada que ver realmente, esto era simple
curiosidad. Te recuerdo que estábamos en los noventa y en ese tiempo la información
viajaba de boca en boca y no por fibra óptica, por lo que, si de algún modo te
atrapabas con algún tema, solo tenías la económica opción de irle preguntando a
todo mundo, lo cual también tenia la clara desventaja de que cualquiera, por
hacerse el interesante, podía simplemente inventar cualquier cosa. Otra opción limitada
por las tendencias y los presupuestos de aquellos años en los bolsillos de un
niño, pero si te ahorrabas un poco de dinero y tenias la suerte de encontrar
alguna revista con algún tema semejante. Por último, también podías esperar a
ver algún reportaje en televisión y claro, no excluyamos la muy posible noticia
de tus amigos siendo rescatados por andar metiéndose en el drenaje.
En fin, muy entrada la semana ya
me había convertido en la persona mas documentada en el tema y había logrado
captar la atención de otros de mis compañeros con los que no solía juntarme
tanto, fue así que en un grupo de alrededor de seis personas… es decir niños.
Entre todos, tuvieron la brillante idea de nombrarme líder de una excursión en búsqueda
de los tan famosos túneles de los que tanto estuve hablando. Fue así que, llegando
el viernes y ya librados de la escuela, yo y un grupo de crédulos fuimos a
caminar y dar vueltas sin rumbo, buscando algo que no sabíamos donde estaba y
que probablemente ni existía como tal.
al final de cuentas ni siquiera
yo estaba tan loco para meter a aquel grupo en una zanja de la que casi seguro
alguno no hubiera saldo bien librado. Todo resulto ser un paseo lleno de
estupideces de niños estúpidos, en el que pude conocerlos mejor. luego de esto
poco o casi nada se volvió a hablar del tema en la escuela.
Algunas veces he contado esta
historia y he logrado encontrar otras personas quienes afirman también haber
escuchado sobre los túneles de algún conocido, por lo que podemos concluir que
es una leyenda urbana que se mantiene viva en la tradición oral.



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